¿Merece la pena tomar suplementos nutricionales?


La suplementación nutricional genera una gran controversia en el ámbito médico.

Analizando objetivamente los aspectos sometidos a debate, el resultado es significativamente a favor de la toma de suplementos nutricionales: médicamente son necesarios para suplir el déficit de vitaminas y minerales de la dieta, los efectos secundarios son casi inexistentes y, aunque suponen un coste, este se justifica por los ahorros médicos futuros..

Dirección médica de Neolife


Los suplementos nutricionales: beneficiosos para la salud, no perjudiciales y rentables económicamente.

Existe una gran controversia en torno al mundo de la suplementación nutricional. La medicina “oficial”, la farmaindustria y numerosas instituciones sanitarias están en contra del consumo de suplementos nutricionales. No obstante, cada vez más las grandes compañías farmacéuticas, como Pfizer o Bayer, tienen suplementos entre sus productos.

A la hora de valorar la idoneidad de la toma de suplementos nutricionales se plantean varios aspectos: ¿médicamente sirven para algo?, ¿pueden ser perjudiciales?, ¿es un gasto justificable?

Con respecto a la primera pregunta hay decenas de miles de estudios científicos que demuestran los efectos positivos de las vitaminas, minerales y ácidos grasos. Se conocen enfermedades y cuadros clínicos asociados a su déficit y, si bien este tipo de enfermedades son raras en las sociedades desarrolladas, siguen ocurriendo en países con poblaciones desnutridas. La cuestión es si la suplementación nutricional tiene sentido en sociedades aparentemente bien nutridas. Lo primero es aceptar que estamos bien nutridos porque el aporte de calorías es suficiente e incluso excesivo. No es así: una dieta normocalórica o hipercalórica puede ser perfectamente deficitaria en micronutrientes. Esto es algo que comprobamos a diario en los análisis que realizamos en Neolife, incluso en aquellas personas que se esfuerzan en tener un buen hábito nutricional. El problema no está en su hábito nutricional, está en la densidad nutricional de lo que comen, en la falta de vitaminas y minerales de los alimentos más comunes que compramos en los supermercados. Además, las necesidades de micronutrientes varían en función de la edad, actividad física, intelectual, laboral, envejecimiento…

En cuanto a la segunda pregunta, hay muy pocos casos descritos de hipervitaminosis o intoxicación por suplementos nutricionales. Y la mayoría de estos casos responden a un consumo anormalmente elevado, ya sea accidental o voluntario. Pero, ¡comer 5 kg de tomates en un día también puede ser peligroso!

Por último, en lo relativo a si el gasto en una suplementación nutricional es justificable, un reciente estudio elaborado en la Universidad de Berkeley, en California (1), demuestra que una adecuada suplementación nutricional con vitaminas y minerales ahorra costes sanitarios tanto en visitas médicas, como pruebas diagnósticas y fármacos. Los autores del estudio han comprobado que aquellas personas mayores de 55 años, con enfermedad cardiovascular, que toman suplementos de omega 3 y un complejo de vitamina B en dosis adecuadas, reducen significativamente su riesgo de sufrir un cuadro de cardiopatía isquémica, lo que implica un considerable ahorro sanitario. Se calcula que por cada dólar invertido en el consumo de omega 3, a dosis adecuadas, el ahorro en gastos sanitarios es de 1,31 dólares y por cada dólar invertido en el consumo de vitaminas del grupo B (ácido cólico, vitamina B6 y vitamina B12) el ahorro en gastos sanitarios es de 1,76 dólares. Con estos cálculos, el ahorro global en EEUU entre 2103 y 2020 sería de 3.900 millones de dólares en el caso de los omega 3 y de 5.200 millones de dólares en el caso de las vitaminas del grupo B.

En España una buena suplementación nutricional puede oscilar entre los 50 y 200 € al mes, dependiendo de la edad, el sexo, la actividad física y el estado de salud. Es un gasto considerable, pero como dato ilustrativo, el consumo mensual medio de cada español en tabaco, alcohol y juego es de 90€ mensuales (2). Tomar suplementos nutricionales no es placentero y probablemente no aporte las “recompensas” del tabaco, el alcohol y el juego, pero sin duda alguna el beneficio sobre nuestra salud y bienestar supera con creces a un casi inexistente riesgo y a un gasto que podría asumirse ahorrándolo de otras partidas.

Suplementos Nutricionales. ¿Son saludables? Omega 3, vitamina D, vitaminas, minerales.

Los detractores de los suplementos nutricionales lo son por intereses económicos y políticos.

Es curioso observar cómo los mismos investigadores que publican los efectos beneficiosos de la suplementación nutricional en la salud y en el ahorro de costes sanitarios, aparecen en medios de comunicación diciendo lo contrario. Todo depende de intereses económicos y políticos. Una misma industria farmacéutica puede, por un lado, denostar un suplemento nutricional que compite con uno de sus fármacos en una determinada patología, y por otro lado ensalzar los efectos de otro suplemento nutricional de su marca en otra patología en la que no tiene patentado un fármaco. Así son las cosas.

Por otro lado, la suplementación nutricional no puede entenderse como un tratamiento farmacológico, pero el usuario podría demandar a los sistemas públicos de salud su “gratuidad”, como ocurre con muchos fármacos. Por esta razón las instituciones públicas y organismos oficiales son muy cautos a la hora de posicionarse a favor de la suplementación nutricional. Sí lo hacen a favor de términos vagos como la dieta sana y equilibrada y la actividad física.

Al margen de la controversia, los suplementos nutricionales continúan aumentando su consumo.

Un reciente artículo publicado en The Economist hace tan solo una semana (3), muestra cómo el sector de la suplementación nutricional mueve 88.000 millones de dólares al año y ha crecido un 50% más que el de los fármacos sin receta. ¿Debemos considerar que millones de consumidores están equivocados para que en 2015 haya 20 veces más de suplementos nutricionales que en 1994?

En nuestra opinión, veremos cómo en los próximos años la mejora en la regulación del sector en cuanto a exigencia de calidad de la materia prima, metodología de elaboración y publicidad, hará que poco a poco las instituciones y organismos oficiales avalen el uso de los suplementos nutricionales (cosa que científicamente ya se conoce), una vez que los distintos interesados en el sector controlen sus intereses.

En los programas de Medicina Antiaging de Neolife se prescriben suplementos nutricionales de forma individualizada, siempre que sea necesario compensar los déficits detectados o potenciar acciones preventivas.


BIBLIOGRAFÍA

(1) http://www.crnusa.org/CRNfoundation/HCCS/chapters/03-CRNFSHCCS-CHD+Omega-3sandBVitamins.pdf

(2) http://www.eae.es/news/2015/06/08/cada-espanol-consume-2.481-cigarrillos-y-113-litros-de-alcohol-al-ano

(3) http://www.economist.com/news/business/21665064-despite-scandals-and-scepticism-americas-supplement-industry-looks-healthy-miracle-healers

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