Homocisteína, vitamina B, omega 3 y prevención neurocognitiva


Un reciente estudio ha comprobado que el efecto de la suplementación con vitamina B para reducir la atrofia cerebral es más efectivo si se obtienen altos niveles de omega 3.

Para prevenir el deterioro neurocognitivo, la Medicina Preventiva Antiaging realiza un test neurocognitivo, mide la homocisteína, determina el nivel de ácidos grasos omega 3 en el plasma y en la membrana del eritrocito y prescribe tanto vitaminas del grupo B como suplementos de omega 3.

Dirección médica de Neolife


Un reciente estudio demuestra que una suplementación adecuada de vitamina B y omega 3 reduce hasta un 70% el riesgo de sufrir atrofia cerebral.

El deterioro neurocognitivo es una circunstancia propia de la edad que se asocia con la atrofia cerebral y posiblemente con el desarrollo de una enfermedad de Alzheimer. Y se sabe que las concentraciones plasmáticas de ácidos grasos omega 3 y de homocisteína guardan una estrecha relación con esta atrofia y la demencia.

En concreto, los altos niveles plasmáticos de homocisteína se relacionan con un mayor riesgo de padecer un deterioro neurocognitivo. La causa principal por la que se tiene unos niveles plasmáticos elevados de homocisteína es el déficit de vitaminas del grupo B (B6 y B12) y folatos (B9) en la dieta, por lo que la suplementación con estas vitaminas tendría un efecto neuroprotector en estos casos.

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Un reciente estudio publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition (1) ha comprobado que el efecto de la suplementación con altas dosis de vitaminas del grupo B es más efectivo si los niveles plasmáticos de ácidos grasos omega 3 son adecuados. Se trata del estudio VITACOG de la Universidad de Oxford (Reino Unido), un ensayo aleatorio que compara a 168 sujetos divididos en un grupo control (83 sujetos) con otro (85 sujetos) tratado con altas dosis de vitaminas del grupo B durante dos años. Todos los sujetos eran mayores de 70 años y padecían un deterioro neurocognitivo leve.

Unos resultados previos del mismo estudio VITACOG y publicados en 2010 (2) objetivaron una reducción de un 30% de la atrofia cerebral en los sujetos tratados con vitamina B en relación con los sujetos del grupo placebo. Sin embargo, se desconocían sus niveles de omega 3.

En la actual publicación se ha confirmado que el efecto de la suplementación con vitamina B depende de los niveles plasmáticos de los ácidos grasos omega 3, de modo que a mayor nivel de omega 3 mayor efecto protector del tratamiento con vitamina B. En aquellos sujetos con bajos niveles de omega 3, el tratamiento con vitamina B no tuvo ningún efecto neuroprotector, mientras que los que tenían altos niveles de omega 3, la reducción de la atrofia cerebral medida por resonancia magnética fue de entre un 40% y un 70%, dependiendo de los niveles iniciales de homocisteína.

En una entrevista, el Dr. Jenerén, primer autor del estudio, considera que la determinación de los niveles de homocisteína son importantes en la prevención del deterioro neurocognitivo y se lamenta de que el NHS (sistema nacional de salud británico) no cubra rutinariamente la determinación de este biomarcador.

La Medicina Preventiva Antiaging evalúa el deterioro neurocognitivo, la homocisteína y los omega 3, corrigiendo sus niveles mediante suplementación nutricional.

El test neurocognitivo CNS, la medición de la homocisteína, la determinación del nivel de ácidos grasos omega 3 en el plasma y en la membrana del eritrocito y la prescripción tanto de vitaminas del grupo B como de suplementos de omega 3, son acciones casi rutinarias en los protocolos Neolife de Medicina Preventiva Antiaging.

La mayoría de nuestros pacientes en su primer chequeo presentan niveles altos o sub-óptimos de homocisteína y niveles bajos o sub-óptimos de omega 3, motivo por el cual es frecuente que suplementemos la dieta con vitaminas del grupo B y ácidos grasos omega 3. Una vez alcanzados los niveles óptimos de homocisteína (por debajo de 9 micrmol/L) y de omega 3 (IO3 por encima del 8% y cociente O6/O3 por debajo de 3), se reajustan a la baja las dosis de estos suplementos. De esta manera realizamos una verdadera prevención precoz del deterioro neurocognitivo y la atrofia cerebral.


BIBLIOGRAFÍA

(1) Jernerén F, Elshorbagy AK, Oulhaj A, et al. “Brain atrophy in cognitively impaired elderly: the importance of long-chain ω-3 fatty acids and B vitamin status in a randomized controlled trial“. Am J Clin Nutr. 2015 Jul;102(1):215-21. doi: 10.3945/ajcn.114.103283. Epub 2015 Apr 15.

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25877495

(2) Smith AD, Smith SM, de Jager CA, et al. “Homocysteine-lowering by B vitamins slows the rate of accelerated brain atrophy in mild cognitive impairment: a randomized controlled trial“. Plos One. 2010 Sep 8;5(9):e12244. doi: 10.1371/journal.pone.0012244.

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20838622

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