El consumo de chocolate protege tu cerebro y tu corazón


Una tradicional taza de chocolate caliente en Navidad aporta grandes beneficios, principalmente a tu salud cardiovascular.

Recientemente el Journal of Nutrition publica una revisión sistemática de un metaanálisis de 19 ensayos aleatorizados, que muestra que el consumo de cacao tiene un efecto positivo en varios biomarcadores utilizados para medir la salud del corazón. Mejora la resistencia a la insulina (disminuye significativamente la glucosa, la insulina en sangre y el Índice HOMA-IR, otro indicador de la resistencia a la insulina), reduce la inflamación sistémica, disminuye los niveles elevados de triglicéridos y aumenta el colesterol “bueno” o HDL.

Tania Mesa – Nutricionista y Enfermera de Neolife


A pesar del tradicional estigma del chocolate, cada vez más estudios muestran sus beneficios cerebrovasculares y cognitivos.

Tomar una taza de chocolate caliente en la celebración de la Navidad es una tradición española y que en pleno siglo XXI todavía se practica.

Antiguamente el consumo de chocolate era muy alto: se bebía en ayunas, antes de dormir, cuando había visitas y en eventos sociales. Esta tradición se extendió a la Navidad, además de por ser una fiesta muy importante, porque coincidía con el ayuno del 24 de diciembre, en que se tomaba chocolate para resistir hasta la cena de Nochebuena.

Pero la ingesta de chocolate ha sido durante años objeto de un sinfín de acusaciones, desde el origen de caries infantiles, migrañas o acné, a ser causa de sobrepeso y alteraciones metabólicas. Sin embargo, no todo lo que se cuenta es negativo. Nuevas investigaciones a lo largo de los años han ido abriendo nuevas perspectivas en el ámbito de la salud cardiovascular.

Neolife. El consumo de chocolate negro protege tu cerebro y también protege tu corazón

En Neolife ya habíamos descrito anteriormente que tomar una taza de chocolate caliente ayudaba a mantener nuestro cerebro sano mejorando el flujo sanguíneo, reduciendo el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares y mejorando las capacidades cognitivas.

Recientemente el Journal of Nutrition (1) publica una revisión sistemática de un metaanálisis de 19 ensayos aleatorizados, que muestra que el consumo de cacao tiene un efecto positivo en varios biomarcadores utilizados para medir la salud del corazón:

  • Mejora la resistencia a la insulina (disminuye significativamente la glucosa, la insulina en sangre y el Índice HOMA-IR, otro indicador de la resistencia a la insulina).
  • Reduce la inflamación sistémica.
  • Disminuye los niveles elevados de triglicéridos.
  • Aumenta el colesterol “bueno” o HDL.

Según los investigadores, las diferencias entre los que comieron productos de cacao frente a los que no lo hicieron son pequeñas, pero estadísticamente significativas.

Como ya habíamos mencionado en el artículo anterior, parte de estos beneficios se deben a unos compuestos que contiene el cacao, llamados flavonoides (sustancias antioxidantes que combaten los radicales libres y protegen el ADN, presentes también en otros alimentos como el aceite de oliva o el té).

Los mayores efectos fueron observados entre los voluntarios del ensayo que consumían entre 200 y 600 miligramos de flavonoides al día (basado en su ingesta de cacao).

Sin embargo, no es cacao todo lo que reluce: los aditivos del chocolate sí tienen efectos negativos para la salud.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de productos derivados del cacao que se encuentran en el mercado presentan añadidos -azúcares simples y aceites vegetales, que pueden adicionar a su composición grasas saturadas y parcialmente hidrogenadas trans-, con el resultado de que los beneficios descritos sobre el cacao pueden convertirse en el caso del chocolate más en un problema que en un beneficio cardiosaludable. Debemos tener en cuenta que el chocolate tiene una densidad energética alta, tanto por su contenido graso (35g/100, aproximadamente), como por la presencia de azúcares (45g/100g, el equivalente a 3-4 sobres individuales de azúcar). De hecho, es importante saber que 100g de chocolate aportan unas 500 kcal. Por otro lado, la mayoría de productos derivados del cacao tienen una concentración de cacao puro menor del 50%, por lo que al tener una menor riqueza en flavonoides su efecto antioxidante disminuye.

En Neolife introducimos el chocolate y los derivados del cacao en el contexto de una dieta sana, con moderación y con la mayor concentración de cacao puro posible (más del 75%).


BIBLIOGRAFÍA

(1) X. Lin, I. Zhang, A. Li, J. E. Manson, H. D. Sesso, L. Wang, S. Liu. Cocoa Flavanol Intake and Biomarkers for Cardiometabolic Health: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. Journal of Nutrition, 2016; DOI: 10.3945/%u200Bjn.116.237644.

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