Coaching nutricional en Neolife


Uno de los términos con mayor actualidad en los círculos académicos, culturales, deportivos y empresariales es el concepto de coaching, que puede ser entendido como entrenamiento personal, grupal o institucional.

El coaching como disciplina nació en Estados Unidos en el ámbito deportivo con el objetivo de incrementar el rendimiento individual de los profesionales del deporte. Desde entonces, la práctica del coaching se ha extrapolado a diversos campos de la actividad humana, como lo es el área de la nutrición humana y dietética, donde nace el concepto de coaching nutricional.

Tania Mesa – Directora de la Unidad de Nutrición y Enfermería Neolife

Alejandro Monzó – Unidad de Nutrición y Enfermería Neolife


El coaching es un proceso de transformación dirigido a la toma de conciencia, el descubrimiento y el crecimiento personal y profesional

El propósito del coaching es mejorar y desarrollar habilidades de manera que las personas sean más felices, más productivas y más capaces de alcanzar sus metas de una forma equilibrada. Se trata de un proceso interpersonal entre un tutor (coach) y un pupilo (coachee) en un contexto de acción determinado, de carácter productivo, relacional, personal y orientado a los resultados (1). Está enfocado a ayudar a la persona, de modo que ésta logre participar en su propia adquisición y mejora de habilidades que le permitan alcanzar sus objetivos individuales y personales.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prevalencia de la obesidad se ha casi triplicado entre 1975 y 2016. Cada año mueren 2,8 millones de personas a causa de la obesidad o sobrepeso. En el año 2016, más de 1900 millones de adultos tenían sobrepeso y más de 650 millones eran obesos (2). La misma OMS en el año 2003 ya dijo:

“El informar y dar consejo por parte del médico, ya no es suficiente para conseguir cambios de comportamiento en el paciente a largo plazo” (3).

Para que una persona logre modificar e incorporar un estilo de vida saludable, no es suficiente con mostrarle lo que debe y no debe hacer, ya que una gran parte de las personas no les basta solamente con esta estrategia. Existen diferentes terapias basadas en el cambio de comportamiento, usadas para conseguir una mayor adherencia de los pacientes que desean adquirir hábitos alimentarios saludables y perder peso (4).

Por ello, una de ellas es el coaching nutricional, que, como definición, es un proceso a través del cual el paciente identifica y vence sus obstáculos, crea el entorno adecuado y adopta la actitud y la determinación para conseguir el cambio en su alimentación, logrando a su vez mejorar otros aspectos de su persona y de su estilo de vida (5).

El coach, durante las sesiones de coaching, habla con el coachee para identificar su realidad y su situación, y tener en cuenta las barreras que le impiden llegar a su objetivo. De este modo, el coachee se convierte en el protagonista y responsable de sus decisiones, nadie le impone lo que debe hacer, es libre de tomar sus propias determinaciones durante el proceso y de elegir qué es lo que desea cambiar en sus hábitos, y muy importante, “para qué” quiere conseguirlo (Tabla 1).

Coaching nutricional

Tabla 1. Rol del paciente y rol del profesional en el modelo de coaching nutricional en comparación con el modelo tradicional (4).

Desde un punto de vista científico, la obesidad y el sobrepeso son considerados fenómenos recurrentes ya que, las recaídas suelen ser muy frecuentes tratándose habitualmente a través de ajustes dietéticos que no tienen en cuenta los componentes psicológicos y los hábitos inadecuados subyacentes (6). En los procesos de coaching nutricional, se destacan los siguientes elementos clave:

  1. Objetivo básico: pérdida de peso y/o la adquisición de hábitos para una vida saludable
  2. Necesidad de motivación hacia el cambio. Reconocimiento de logros.
  3. Objetivos: individualizados, realistas y pactados.

Sin embargo, un elemento clave en todo proceso de control de peso es la comprensión y gestión de los pensamientos y conductas que están asociadas a la conducta alimenticia y que pueden interferir en la pérdida de peso, siendo precisamente el análisis de los pensamientos y conductas que determinan la ingesta alimentaria que se realiza en los procesos de coaching nutricional lo que marca la diferencia con otros procesos de control de peso (1, 5). Por tanto, el proceso de coaching nutricional determinará las conductas y/o creencias que pueden estar interfiriendo en los esfuerzos de la persona por perder peso, como por ejemplo, comer sin restricciones después de realizar ejercicio, utilizar la comida para hacer frente al estrés, creer que es imprescindible tomar postre después de las comidas…

Durante el proceso de coaching, el coach crea un ambiente seguro, en el que no haya prejuicios, permitiendo la exploración de los objetivos del coachee mediante la escucha activa y el uso de preguntas abiertas. El coach tiene en cuenta (1, 4):

  • Empoderamiento del paciente. Conseguir tomar decisiones basadas en tus valores y tomar la responsabilidad de cuidarte. Para empoderarse, es importante recordar los triunfos pasados.
  • Intervención centrada en el paciente. El protagonista eres tú ya que tú eres el experto en tu vida.
  • Colaboración. Es un trabajo conjunto.
  • Trato de adulto a adulto. Es una relación entre iguales.
  • Autoeficiencia. Ser capaz de llevar a cabo acciones que te lleven al cambio que deseas ver.
  • Autocontrol. Desarrollar habilidades de autocontrol.
  • Optimismo. Reforzar lo que estás haciendo bien.

Según los resultados de una revisión científica presentada por la revista científica Nutrition Journal, los autores señalan que el coaching nutricional es una estrategia prometedora y con un enfoque potencialmente muy eficaz para perder peso en el mantenimiento a corto y largo plazo, así como en el cambio a un comportamiento saludable (Tabla 2.). Cabe destacar que esta estrategia también es interesante ya que tiene potencial para reducir costes de atención de la salud (7).

Coaching nutricional

Tabla 2. Diferencias entre el coaching nutricional y los enfoques prescriptivos dietéticos tradicionales (7).

Por otro lado, en otra revisión sistemática de estudios que analizan el proceso de coaching, los autores afirman que el enfoque de coaching nutricional es efectivo para bajar de peso. Se necesitan más investigaciones de larga duración para tener suficiente evidencia de que los resultados de peso se mantienen en el tiempo, pero sin duda, el paciente que quiere alcanzar un objetivo nutricional necesita, además de la motivación para el cambio, una recomendación ajustada a sus necesidades. Por ello, lo ideal es que las intervenciones contemplen el asesoramiento dietético-nutricional acompañado de estrategias basadas en coaching nutricional para alcanzar el éxito (4).

En cualquier caso, no todo el mundo necesita coaching nutricional para conseguir sus objetivos nutricionales, ni todo el mundo necesita el refuerzo motivacional que necesita el coaching, por lo que cada uno debe escoger un tipo de asesoramiento u otro de acuerdo con sus necesidades y predisposición (5). En definitiva, el coaching nutricional es un proceso que te ayuda a vencer la resistencia al cambio. Te permite ser consciente de tus hábitos y estilo de vida, y a planificar las acciones que te permitan conseguir los objetivos que te propongas, dándote el apoyo que necesites durante todo el proceso.

Desde Neolife, queremos transmitir que nuestro equipo de dietistas-nutricionistas tienen formación profesional en coaching nutricional, avalados por Nutritional Coaching SL, expertos en asesoramiento en coaching nutricional, con el fin de acompañarte en el proceso de cambio de hábitos y estilo de vida, lanzando nuestro mensaje muy presente en Neolife:

“No podemos decidir cuántos años cumplimos, pero sí como hacerlo”.


BIBLIOGRAFÍA

(1) (2015). The International Association of Coaching. URL: https://certifiedcoach.org/about/

(2) (2017). “Ten facts on obesity”. World Health Organization. URL: https://www.who.int/features/factfiles/obesity/en/

(3) (2003). “Adherence to long-term therapies: evidence for action”. Geneva: WHO. URL: https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/42682/9241545992.pdf;jsessionid=4939CAD34A560454DAF38BCE922C0D44?sequence=1

(4) Fleta Y., Giménez J., Meya Molina, A. (2016). “Coaching nutricional para la pérdida de peso”. Hosp. Vol. 33, Nº1, pp: 135-147. URL: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_abstract&pid=S0212-16112016000100024

(5) Fleta Y., Giménez J. (2008). “¿Qué es el Coaching Nutricional? ¿Es lo que necesitas?”. Nutritional Coaching, experts en nutrició. URL: https://nutritionalcoaching.com/blog/coaching-nutricional/que-es-el-coaching-nutricional-es-lo-que-necesitas/

(6) Fleta Y., Giménez J., Meya Molina, A. (2015). “What constitutes Nutritional coaching? Best practices in changing eating habits”. Institute of Coaching. URL: https://www.researchgate.net/publication/299031158_What_constitutes_nutritional_coaching_Best_practices_in_changing_eating_habits

(7) Dayan P., Sforzo G. y otros. (2019). “A new clinical perspective: treating obesity with nutritional coaching versus energy-restricted diets”. Nutrition, 60: 147-151. URL: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/30586658


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